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viernes, 18 de septiembre de 2009

Ahora al Senado; El Deja Vù que Cobos quiere vivir



La discusión sobre la ley de servicios audiovisuales se ha transformado con el correr de los días en un nuevo debate sobre la relación entre La Presidente y el Vice-Presidente.

Ya pasó la semana de la discusión, aprobación, polémica y demás en Diputados; ahora se avecina la semana del Senado, lugar en el cual el Vice-Presidente fue catapultado al "estrellato" aquella madrugada de julio de 2008.

Desde aquel día, Julio Cobos ha hecho todo lo posible para repetir esa imagen, ese hecho y el simbolismo que se erigió a partir de su voto no positivo. Desde aquel día también el Gobierno Nacional ha cometido errores que ayudaron a que aquella madrugada tenga, si no sus reediciones, al menos sus parecidos en otros momentos decisivos.

Esta semana se producirá un hecho político relevante en el país, de alcance nacional, con amplia difusión mediática y el Vice Presidente buscará, nuevamente, repetir su rol opositor y de supuesto paladín de la paz social. Sin embargo, las condiciones son bastante diferentes.

En primer lugar, como ha dicho el verborrágico Jorge Asís, a Clarín le falta un De Ángeli. Mal que les pese a varios, el ruralista tiñó a la protesta agropecuaria de un tono federalista, de pequeño-productor y simpático para gran parte de la clase media argentina. La corporación mediática sólo nos muestra a Vila, Manzano, Magnetto con sus portentosos Armani.

En segundo lugar, no está tan claro que la opinión pública esté en contra del proyecto de Ley de Servicios Audiovisuales. Tampoco está tan claro que esté a favor. Lo que hay es más una discusión en base a clichés o etiquetas que sobre el articulado y contenido concreto del Proyecto; más sobre lo que implica el kirchnerismo o la oposición o el Grupo Clarín en otros aspectos para la vida pública que sobre su participación específica en este debate. No es raro observar en diferentes discusiones sobre el tema cómo el intercambio de palabras rápidamente se desvía hacia Caso Skanska, Veto a los Glaciares, Conflicto Agropecuario, "Autoristarismo kirchnerista", corrupción de las grandes empresas privadas, monopolios noventistas, etc.

En tercer término, la misma oposición no está enteramente definida por una postura como lo fue en aquellos días del "NO A LA 125". Leemos a diario las diferencias en posiciones entre Carrió y Stolbizer, Binner y Morales, Solá y De Narváez.

Cuarto punto: El oficialismo demuestra una mayor flexibilidad para introducir cambios en su proyecto respecto a la resolución ministerial Nº 125, que luego fue tratada en el Congreso. Tal fue el caso de quitar del proyecto el polémico punto sobre la entrada de las telefónicas al negocio audiovisual.

Finalmente, si bien el empate en el Senado es una posibilidad remota, el Vice Presidente Cobos tendrá algunas dificultades para desempatar o incidir en el tratamiento del Proyecto proponiendo, por ejemplo, ampliar las comisiones en las que se debatirá. Uno de esos obstáculos es de tono picarezco, doméstico y hasta típico de elecciones en el club o en el centro vecinal del barrio: La Presidenta sacará al Vice del lugar clave colocándolo como Presidente de la Nación mientras ella esté de viaje, encrucijándolo en un brete de funciones incompatibles. El otro impedimento se caracteriza por estar la función de Cobos (Vice-Opositor) más expuesta al debate que hace unos meses. Hoy ya no es sólo el kirchnerismo duro el que cuestiona ese doble rol, sino que también lo hace Alberto Fernández, Solá y seguirá la lista a medida que se acerque 2011 y el mendocino continúe siendo un presidenciable al que hay que deshojar poco a poco como hacen con las margaritas los enamorados.

jueves, 10 de septiembre de 2009

Disfraces de objetividad se buscan


Diversos programas de TV y radio han estado hablando hace 10 días aproximadamente sobre el Proyecto de Ley de Medios Audiovisuales.

Se ha dicho de todo un poco, se ha titulado este proyecto como control de medios, como ley "K" de medios, como Ley por la democracia, como el logro tan ansiado del pluralismo y el fin de los monopolios, etc.

En fin, cada uno, según su interés y su postura ideológica ha dado su opinión.
Lo que me llama la atención, o no tanto, es como casi todos tratan de disfrazar de objetividad cuestiones subjetivas. Ej: Cuando el zócalo de TN presenta la noticia como "Ley de Medios K" o cuando el periodista Blanck dice:- Hoy vamos a hablar sobre la ley contra los medios, es claro que hay una forma de presentar la noticia que ya de antemano demuestra el trasfondo. Cuando el diputado Morgado le señala al periodista Carnota sobre la leyenda del zócalo, este le contesta que el programa tiene derecho a escribir lo que quiera, ante lo cual Morgado le responde que es bueno entonces que se blanquee eso, es decir, la postura desde la que habla Clarín. El problema con los medios es que no siempre blanquean eso y presentan la noticia como la objetividad, como la verdad, como lo que es.

Hoy los medios están discutiendo sobre sí mismos luego de años y años en los que ellos se han puesto en la posición de jueces de la Iglesia, de los Sindicatos, de los políticos, de la Justicia, de los militares, de las empresas.

Me parece bien que por una vez sean ellos los que estén en el banquillo, no de los acusados, pero si de los investigados, de los escudriñados, de los interpelados.

No se si es el momento más adecuado, no se si quienes lo están haciendo (principalmente asociaciones civiles, políticos filokirchneristas, radios comunitarias, Radio María, Victor Hugo Morales, Barrios de Pie, la Comisión Episcopal de COmunicación de la Iglesia Católica, etc.) son los mejores; tal vez no; tal vez hubiese sido mucho mejor que los escudriñadores sean otras personas e instituciones. Lo que si se es que se está haciendo y que ha llegado la hora en la que los medios no encuentran disfraces de objetividad y la sociedad puede discutir sobre sus subjetividades y sus intereses.