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martes, 29 de noviembre de 2011

Entre la orfandad y el liderazgo

Columna publicada en La Voz del Interior, domingo 27 de noviembre de 2011 http://www.lavoz.com.ar/opinion/entre-orfandad-liderazgo Las principales fuerzas de la política cordobesa han obtenido, como saldo de este año electoral, una situación que oscila entre la orfandad de dirigentes nacionales de peso y un liderazgo local logrado que satisface expectativas modestas. Nuestro sistema político se ha rediseñado sobre la base de una confrontación, latente o manifiesta, con la matriz de poder que resultó vencedora, el kirchnerismo; y así como dos años atrás Córdoba tenía tres opositores vocingleros ante un Gobierno nacional débil, hoy tiene tres tibiezas que transitan entre la crítica vergonzante y el reconocimiento impostado frente a un Gobierno fuerte. La política cordobesa sigue reflejada en un espejo diferente al que expresa a la nacional y surgió un divorcio que no es beneficioso para ninguna de las partes. A pesar de la contundente victoria del justicialismo a nivel nacional, ni Juan Schiaretti ni José Manuel de la Sota pueden decir que el peronismo que pregonan sea el que hoy gobierna el país. Más cerca del peronismo federal que del sello Frente para la Victoria y más próximo a la liturgia peronista que a la camporista, el justicialismo cordobés aguarda mejores épocas para emerger como voz cantante en el concierto nacional.El cordobesismo duerme un sueño del que algún día espera despertar airoso. Atienden su juego. El Frente Cívico juecista tampoco puede hacer un balance demasiado positivo respecto de su presencia más allá de las fronteras cordobesas. El Frente Amplio Progresista (FAP), del santafesino Hermes Binner, sólo pudo lograr un segundo puesto que se parece más a un tercero, pues el porcentaje de sufragios es similar al que obtuvieron Horacio Massaccesi en 1995, Ricardo López Murphy en 2003 y Roberto Lavagna en 2007, ninguno de los cuales ejerció luego como líder opositor. Además, tiene una cantidad considerablemente inferior de diputados y senadores en el Congreso Nacional que el radicalismo y el kirchnerismo, y en la única provincia que gobierna –Santa Fe– deberá hacer un delicado equilibrio con una Legislatura opositora. La Unión Cívica Radical también sufre la orfandad de liderazgos fuertes a nivel nacional. Sostenidos por una base municipal amplia, un grupo de intendentes desafía a la actual conducción, presa de los estigmas que dejó el magro 11 por ciento del 23 de octubre. No es casual que la lucha la encabece Ramón Mestre, quien gobernará un distrito que pesa electoralmente lo mismo o más que muchas provincias. En suma, cada uno atiende su juego: José Manuel de la Sota intentará gobernar una provincia con profundas grietas económicas, Ramón Mestre tratará de renovar un partido anquilosado a través de una difícil gestión municipal y Luis Juez buscará construir una estructura partidaria que por primera vez desde su creación no contará con una “pata” estatal que lo ayude. Estos son los retos de nuestras principales fuerzas que, como dice el tango, van y vienen entre “la vergüenza de haber sido y el dolor de ya no ser”. Luis Juez reconoció que tal vez debería haberse mantenido un período más en el municipio de la ciudad de Córdoba; se lanzó hacia la gobernación y quedó a mitad de camino. José Manuel de la Sota esgrimió una independencia indómita en tiempos del conflicto agropecuario, pero quedó herido luego de la muerte de Néstor Kirchner. Ramón Mestre se envalentona con un papel actoral como uno de los líderes de la UCR nacional, pero una sufrida ciudad le reclamará más atención de lo que puede parecer a primera vista. En síntesis, “a mitad de camino”, podría llamarse la película. Grandes en su pago chico, pero pequeños en la escena nacional. No pueden descansar en las fortalezas de un partido o líder de peso nacional; dependen de sí mismos, pero tampoco sus propias fuerzas y condicionantes coyunturales les permiten soñar, por ahora, con un rol más relevante que el que ya tienen. Enclave difícil. El divorcio entre la política cordobesa y la nacional también se da a la inversa. El kirchnerismo no logra construir una base propia de poder con candidatos y espacios fuertes que le respondan, y Córdoba demuestra una vez más intentos de vivir de espaldas a lo que sucede en la escala nacional. El voto cordobés manifiesta, aunque de manera tímida, un sistema de equilibrios que no se ve en la Nación. Sólo aquí se dieron conjuntamente tres elementos: Cristina Fernández ganó con menos de 40 puntos porcentuales, los votos sumados del segundo y tercer candidato superaron a los de la Presidenta y obtuvieron aproximadamente 20 puntos cada uno, demostrando una competitividad menos débil que la que se dio en otros distritos. El balance queda signado por tres fenómenos: la diferenciación con la política nacional, una dependencia de la que se reniega y una competitividad entre tres fuerzas nacionales que no se da en otras geografías. De nuestra dirigencia dependerá, en gran medida, que la administración de este singular y complejo sistema redunde en un mejor futuro para los cordobeses. Hasta ahora no ha sido así.

jueves, 1 de septiembre de 2011

El mito de un eterno retorno


Publicado en diario La Voz del Interior, edición impresa y online - 31/08/2011 
Cuantiosas y diversas son las causas esgrimidas como factores explicativos del triunfo de Cristina Fernández de Kirchner en las elecciones primarias del 14 de agosto último.
Resultados exagerados, sorpresivos o comprensibles, según el ángulo desde el que se aborde la cuestión. Nivel de consumo, aumentos a los jubilados, programa asignación universal por hijo, “efecto viudez”, presencia estatal en la economía y demás argumentos son sólo parte del conglomerado de elementos que se escudriñan en forma microscópica a los fines de determinar qué pasó.
Entre esas variables, suele mencionarse una, algo más abstracta y teóricamente densa, que en cierta medida contiene a las demás, aunque corre el riesgo del vacío de significancia. Se la llama “el relato”.
Se dice que el kirchnerismo tiene un relato que ningún opositor pudo construir como alternativa superadora o, al menos, competitiva.
Un relato viene a ser una especie de mensaje, de marca de gestión, de voluntad movilizadora de acciones políticas. El relato marca un proyecto con ingredientes materiales e ideales, concretos e intangibles.
Construcción del mito. En términos gramscianos, el proyecto se expresa bajo el ropaje de mito político. El mito-príncipe de Antonio Gramsci no podía ser una persona real ni un individuo concreto. No puede ser “Néstor Kirchner”, sino que debe ser “él”; no puede ser “el kirchnerismo”, sino que debe ser “el modelo”.
El mito debe ser un organismo, un elemento colectivo complejo, en el que se construya en concreto una voluntad afirmada en la acción. La voluntad es un continente llenado con la reparación histórica posdictadura setentista, posneoliberalismo noventista, posprogresismo fallido radical-frepasista.
La acción, por su parte, consiste en más Estado, lucha contra las corporaciones, recupero de fondos de las ex AFJP, ley de medios, ley de matrimonio igualitario, estatización de Aerolíneas Argentinas, entre otras.
En este contexto, debemos entender el “cordobesismo” de José Manuel de la Sota. Sabedor como pocos de la importancia de los marcos de sentido que operan como significantes en la memoria de una sociedad, que legitiman políticas públicas y que se exponen finalmente en formato de propaganda, el gobernador electo de la provincia mediterránea da forma a un relanzamiento del mito de la “Córdoba autónoma” bajo un concepto modélico, pero de fuerte raigambre en la estructura política. Ese artefacto que ha sabido construir a lo largo de su profesional carrera.
¿Cómo vencer al kirchnerismo sin un relato alterno? ¿Cómo pretender presidir el país sin un cuerpo de ideas que trascienda el mero personalismo, la mera maquinaria partidaria o la sola estética publicitaria? Esas parecen ser algunas de las preguntas que se hicieron los creadores del “cordobesismo”.
Artística y emotiva. El “cordobesismo” pretende prohijar una conciencia operativa reparadora de lo que el kirchnerismo no supo reparar o de lo que destruyó: el futuro, el federalismo, el diálogo, la paz nacional, la entrega sacrificada del hombre de campo y demás asuntos demolidos por la consigna de “pelear por pelear”.
Al fin de cuentas, el “cordobesismo” es más una fantasía artística y emotiva que un raciocinio doctrinario.
Va más a la conformación de un nosotros identitario, contrapuesto a un relato centralizador y unitario, supuestamente pergeñado desde la casa Rosada de 2003 a esta parte.
El “cordobesismo” es el relato que utiliza la narrativa del mito como herramienta. No le busquemos sólo racionalidad a una enunciación modélica. La tiene, pero sobre todo se asienta en una creación dramática y trágica, en el sentido griego.
Como dice uno de mis maestros, el politólogo Mario Riorda, el mito no es sólo la referencia al pasado y a lo sagrado, pero la contiene en tanto valor explicativo del origen de una realidad dada. La “isla de Angeloz”, “el modelo Córdoba delasotista” y, más allá en el tiempo, “la autonomía de don Amadeo Sabattini” afloran como antepasados del “cordobesismo”.
Puede que quede como una palabra más, lanzada al vacío una noche de júbilo. Puede que sea sólo una efímera postulación estética.
Puede que sea una plataforma racional de políticas públicas. Puede que sea “chicana” política. Puede que sea el último manotazo de ahogado de un peronismo disidente en naufragio. Puede que sea narrativa alternativa poskirchnerista. Y que sea todo eso a la vez.
En definitiva, de esa mixtura suelen estar compuestos los ismos, las entelequias, los significantes vacíos y los mitos. De la Sota lo sabe; proviene de uno de ellos. Tal vez del más perenne de la Argentina moderna.

    lunes, 8 de agosto de 2011

    Análisis político para Radio AM 930 Villa María


    “Esperábamos de Aguad una mejor elección”
    Así lo sostuvo a Radio Villa María el analista político Ezequiel Ávila, quien agregó que con la inclusión de Juez, el sistema se transformó en tripartitita. Remarcó que la gestión de Schiaretti ayudó al triunfo de De la Sota en Córdoba capital.


    Consumadas las elecciones, y con el triunfo asegurado del ex gobernador José Manuel De la Sota, que conducirá los destinos de la provincia por cuatro años, Radio Villa María consultó al analista político Ezequiel Avila quien reconoció que con la inclusión de Juez desde el 2007, se debe pensar, de ahora en más, en un sistema electoral con tres fuerzas.

    En base a los datos de las últimas elecciones provinciales (2007), no hay demasiados cambios en la performance del Radicalismo y de Unión por Córdoba.

    Comparativamente, Avila sostuvo que con la votación desarrollada en 2007 por Mario Negri, se esperaba algo más de Aguad “por las elecciones ganadas en el 2009, sumado a eso la proyección a nivel nacional”, pese a ello “termina teniendo números muy similares al del ex candidato. Esto remarca la debilidad del radicalismo en nuestra provincia”, destacó.

    Pero por otra parte, resaltó la efectividad de la estrategia del delasotismo con su discurso de defensa al sector agropecuario, además de la red de apoyo con la que cuenta en el interior.

    Por último, respecto al juecismo, sostuvo que “la buena elección de Unión por Córdoba en la capital provincial debilitó en los números finales al candidato del Frente Cívico, y parte de ello se debe a la buena gestión de Schiaretti en este lugar, sino no se explica el crecimiento de 8 puntos que obtuvo” manifestó.

    A todo ello, Avila agregó que Juez, además, “no presentó una propuesta creíble y confiable”, centrandose más que nada en la denuncia.

    Alexis Zegatti

    jueves, 4 de agosto de 2011

    Córdoba vota: Análisis por zonas (Parte III)




    Seguimos desmenuzando a Córdoba, el próximo distrito nacional que elegirá Gobernador, Legisladores Provinciales y autoridades municipales.

    Si bien las condiciones bajo las cuales se da esta elección no son las mismas que oficiaron de contexto en comicios anteriores, vale decir que mirar un poco hacia atrás y atender a las características del sistema político nos ayuda a completar la información que nos proporcionan las encuestas de opinión pública, tan oscilantes como ellas mismas.

    Hoy presentamos la zona Este y Capital; Pampa Gringa y Gran ciudad, 13% y 40% del electorado provincial respectivamente. Ahora bien, ¿qué sucedió en tales distritos en las más recientes elecciones?

    1.- Zona Este/sureste (Marcos Juárez, San Justo y Unión)
    Los candidatos del PJ cordobés tienen cerca del 50% del apoyo en esta región. Es decir, se llevarían unos 7 puntos que aportan al resultado global. El segundo lugar es para el radicalismo, cuya historia electoral reciente en esta zona lo coloca en el orden de los 30 puntos porcentuales. Más abajo está el Frente Cívico de Luis Juez con unos 20 puntos de apoyo electoral.

    2.- Córdoba Capital
    Este es el distrito netamente juecista, donde la fuerza del Frente Cívico podría llegar al 50% de los votos y ganar así un piso de 20 puntos porcentuales provinciales. Sin embargo, debe notarse aquí que el radicalismo ha crecido desde la última elección por la gobernación, en la cuál resultó tercero con 18%. Dos años más tarde sus candidatos en las elecciones legislativas nacionales lograron cerca del 30% relegando a Unión por Córdoba (PJ) al tercer lugar.

    Las encuestas hoy no marcan una diferencia abismal a favor del juecismo como lo fue en 2007, con lo cual, si sumamos el mejor desempeño que estaría teniendo el radicalismo y el peronismo en La Docta, llegamos a una definición que no favorece al candidato del Frente Cívico. 
    De lo que suceda en la Ciudad Capital depende gran parte de las posibilidades de triunfo de Luis Juez. Si su fuerza no logra el 50% que lo colocó a las puertas de la Casa de las Tejas en el 2007 pocas serán las chances de triunfo en esta ocasión. 

    miércoles, 3 de agosto de 2011

    Córdoba vota: Análisis por zonas (Parte II)


    En el post de ayer expuse un análisis sobre la zona norte y centro de la Provincia de Córdoba describiendo el peso electoral, los resultados obtenidos por las tres fuerzas principales en las últimas dos elecciones (Legislativa 2009 y Ejecutiva 2007) y algunas perspectivas sobre lo que puede suceder el próximo domingo de acuerdo a encuestas, pálpitos, comentarios en off de distintos actores, etc.

    En este post se analizan las regiones Sur y Oeste (Traslasierra)

    1)      Zona Oeste (Traslasierra): Se trata de una de las regiones más pequeñas en cuanto peso poblacional. 5% de los votos provinciales se producen en estos departamentos de la geografía cordobesa, la cual incluye a Cruz del Eje, Minas, Pocho, San Alberto y San Javier. La zona oeste ha tenido en los más recientes comicios un liderazgo de Unión por Córdoba (PJ) que ha conseguido entre el 45% y el 50% de los sufragios, seguida a considerable distancia por la UCR con un promedio de votos del 25% y por el Frente Cívico con 20%.

    2)    Zona Sur: El peso electoral de esta región es muy relevante ya que 2 de cada diez votos provinciales se generan aquí. Los departamentos que la integran son Calamuchita, Tercero Arriba, Gral. San Martín, Río Cuarto, Gral. Roca, Roque Sáenz Peña y Juárez Celman.
    Aquí nuevamente nos encontramos con un nítido liderazgo del Partido Justicialista, el cual ha obtenido de la mano de Juan Schiaretti y José Manuel De La Sota aproximadamente el 40% de los apoyos electorales. Luis Juez y la UCR se han repartido en partes casi iguales un 50% del electorado de esta región.   

    Como lo veíamos en zona norte y centro, el Partido Justicialista lidera también aquí con creces, con la ventaja de que no existe un segundo partido que haya tenido un desempeño más cercano al primer puesto ya que tanto la UCR como el Frente Cívico compiten de manera muy pareja. A su vez, la zona sur es uno de los bastiones de la pampa gringa, conjuntamente con la Zona Este/Sudeste que analizaremos mañana. En estas localidades la lucha contra la Resolución 125 fue dura y el Delasotismo ha hecho el esfuerzo por comunicar que será un defensor de los intereses agropecuarios. Ya en su mandato, el ex Gobernador había tenido un trato especial con los sureños, específicamente con Río Cuarto. Hoy en día este electorado es uno de los puntos fuertes de la coalición gobernante.

    Las expectativas para el domingo dicen que el liderazgo de De La Sota en estas dos regiones analizadas se mantiene incólume y que el segundo lugar sigue siendo disputado por las dos facciones opositoras sin que se evidencien ventajas claras a favor de alguna de ellas.

    En fin, de este 25% que se reúne sumando la zona sur y oeste, De La Sota podría obtener un piso aproximado de 12 puntos provinciales en su carrera hacia los 40 porotos salvadores

    martes, 2 de agosto de 2011

    Córdoba vota: Análisis por zonas


    El próximo domingo habrá elecciones en la Provincia de Córdoba, segundo distrito electoral del país luego de la Provincia de Buenos Aires. Córdoba reúne aproximadamente el 10% del electorado nacional.
    Como ya lo hemos analizado aquí , tiene la particularidad de ser una antesala a la contienda de las primarias nacionales en términos de fungir como interna de los partidos opositores al Gobierno Nacional, puesto que las tres fuerzas principales que se presentan como candidatas no responden directamente al kirchnerismo.
    Una de las maneras de comprender la elección en este importante distrito es desgajando sus diferentes regiones. Al respecto vale decir lo siguiente:
    ü  El 40% del electorado se ubica en la Capital Provincial.
    ü  El restante 60% vota en lo que conocemos como Interior Provincial.
    La geografía cordobesa es variopinta en cuanto comportamiento electoral se refiere. En este post analizamos dos de esas zonas.
    1)  Zona Norte: Es la de menor peso electoral. Aporta 2,4 puntos porcentuales al total provincial. Los departamentos que conforman esta zona son: Sobremonte, Ischilín, Tulumba, Río Seco y Totoral. En esta región, la alianza que actualmente gobierna la Provincia ha obtenido en las últimas 2 elecciones (2007 y 2009) aproximadamente el 50% de los votos. La segunda fuerza es el  radicalismo, que se ha llevado un cuarto de las adhesiones y en tercer lugar se encuentre el Frente Cívico de Luis Juez con menos del 20% de los votos.

    2)      Zona Centro: A medida que nos acercamos al centro de la Provincia y al conglomerado urbano que bordea la Capital cordobesa encontramos una zona de mayor peso electoral y con mayor afinidad al Frente Cívico de Luis Juez. Es zona suma casi el 20% de electorado provincial.
    Los departamentos que la conforman son: Colón, Río I, Río II, Santa María y Punilla.
    En esta área el partido del candidato De La Sota ha cosechado entre el 30% y el 40% de los votos. Aquí la segunda fuerza es la comandada por Luis Juez que reúne aproximadamente un tercio de las simpatías electorales en estos distritos. Cerca del 25% de los votos han ido a favor de la UCR en los recientes comicios.

    El liderazgo de la coalición gobernante es claro en ambas regiones, aunque es notable el segundo lugar del Frente Cívico en la zona circundante a la Capital. Desde que nació como Partido Político, la fuerza de Juez ha tenido su fortaleza en la Ciudad de Córdoba y en los departamentos de la región centro, tanto en imagen de su líder, evaluación de gestión e intención de voto. Capital y Zona Centro suman 6 de cada 10 votos provinciales. Ese es el núcleo que pretende erigir Juez como su punto de apoyo. La decisión que tomó el Senador en favor del Intendente de Jesús María como acompañante de fórmula ha ido en esa línea.

    Hoy en día podría haber un empate en torno a los 35 puntos porcentuales en zona centro entre Juez y De La Sota y un claro triunfo de este último en zona norte. Hay una perspectiva de crecimiento de la fuerza juecista que debiera ser acompañada por un buen desempeño en la Capital a los fines de desafiar al justicialismo gobernante.

    lunes, 1 de agosto de 2011

    Córdoba, un anticipo de las primarias



    Córdoba determinará dentro de pocos días cuál es el margen de competitividad que tiene Hermes Binner más allá de Santa Fe, así como también nos permitirá hacer una lectura de la disputa entre Eduardo Duhalde y Ricardo Alfonsín por el segundo lugar en la primaria del 14 de agosto. Los tres candidatos esperan que el próximo domingo la Docta dé un mensaje de anticipo acerca de quién es el candidato opositor al cual debe apoyar el electorado y la dirigencia no kirchnerista.
    Duhalde espera que gane De La Sota; sabiendo, sin dudas, que el kirchnerismo se colgará también de esa victoria, no le molesta, pues su enemigo circunstancial es Alfonsín. Una victoria de De La Sota le permitiría regodearse del triunfo de un peronismo autónomo, cuasi disidente, a la vez que le proporcionaría argumentos acerca de la debilidad estructural de los armados de Alfonsín y Binner.
    Alfonsín, por otra parte, apuesta a tener su Miguel Del Sel cordobés en Oscar Aguad; no por su grado de histrionismo y comicidad, sino por el deseo de que sea la sorpresa que le ponga suspenso a una definición por el primer puesto. También el radical sabe que otros (como Mauricio Macri) intentarán adueñarse de una eventual buena performance de Aguad, aunque también avizora que su rival hoy por hoy se llama Duhalde y que lo importante sería ganarle al peronismo.
    Hermes Binner pone sus fichas en Luis Juez. Hermanados desde que ambos eran intendentes de Rosario y Córdoba, respectivamente, estos dirigentes están entre los principales de un Frente Amplio Progresista al cuál le quedan pocas cartas en juego, luego de la ruptura con Solanas en Ciudad de Buenos Aires y de la casi segura derrota de Stolbizer en territorio bonaerense.
    Las lecturas del lunes se harán de acuerdo a las expectativas. Algunas de estas hoy afirman que se espera un final empatado entre De La Sota y Juez. Otras pronostican un final empardado, pero por el segundo lugar, entre Aguad y Juez. Cualquier escenario distinto permitirá diferenciar con claridad entre ganadores y perdedores, tanto a nivel provincial como entre los opositores nacionales.

    jueves, 28 de julio de 2011

    40: De número maldito a salvador



    El 40 es un número singular para la historia electoral cordobesa reciente. 40% y sus aledaños fue el porcentaje de los perdedores: Con 39% perdió el PJ en el ´83, con 44% en 1987, con 37% en 1991 y con 40% en 1995. La UCR a su vez, perdió con un 40,5 en 1998 y con 37% en el 2003.
    Repasando las siete elecciones que hubo en la Docta desde el regreso de la democracia vemos que el Partido Justicialista, sólo o en coalición, ganó tres y el radicalismo ganó cuatro. Sólo hubo una contienda caracterizada por tres candidaturas que superaron el 20% de los votos cada una; y fue en el 2007, producto de la irrupción de Luis Juez y su Frente Cívico Social.
    Mucho se ha discutido si ese Frente le ha quitado más adherentes a la UCR o al PJ. Más allá de ello, podemos afirmar que cuando el escenario era de dos, para ganar había que lograr entre el 45% y el 55% de los sufragios ya que la polarización era más que clara entre el oficialismo y un partido opositor, el cuál lograba aglutinar entre 37 y 40 puntos porcentuales de los descontentos con la fuerza gobernante (Angeloz o De La Sota según la elección que analicemos).
    Sin embargo, desde que son tres las fuerzas con aspiraciones concretas de poder, el umbral de acceso al poder cordobés pareciera ser más bajo y el 40% se ha convertido en la cifra salvadora. A Schiaretti o a Juez le hubiesen alcanzado y sobrado unos 40 puntos en el 2007 para ganar sin discusión.
    Dentro de pocos días el candidato que logre por lo menos ese porcentaje será Gobernador. No sería una sorpresa que una vez más gane el Justicialismo; al fin y al cabo, es la única fuerza que, en las siete elecciones, más veces se ha acercado o superado el 40%; y que, en sus peores momentos (1991 y 2007), sólo bajÓ hasta los 37 puntos.