
Una cuestión de lectura
Los empujones K a su candidato mediterráneo no se hacen esperar. La Presidente y el líder de la CGT han pisado tierra cordobesa en sendos actos de conmemoraciones y anuncios, pero también de proselitismo.
Envalentonados por el estancamiento del CC(Colorado Colombiano), por las ya indisimulables peleas entre Felipe Solá y los "que tienen verguenza del peronismo" de Unión Pro, por lo que dictan las encuestas (sobre todo las de Provincia de Buenos Aires), por el empeño de los productores rurales de continuar implementando los escraches (no bien vistos por la clase media) como metodología de protesta, el kirchnerismo ingresa a estos últimos 30 días de campaña con aire, sabiendo que, gracias a la división de la oposición (entre otras cosas), no duelen tanto las siguientes frases: "ya nada es lo que era", "todo tiempo pasado fue mejor" o "el dolor de ya no ser".
Ahora bien, hay un segunda batalla que preocupa al Gobierno y a la oposición. Esta no se librará en las urnas del simpático conurbano o del ríspido distrito de Capital Federal o de Córdoba.
La segunda batalla será sobre la lectura de los resultados de las elecciones legislativas. El Gobierno Nacional luchará para que la mirada sea: El Kirchnerismo sigue siendo la primera minoría, la oposición sigue siendo una bolsa de gato-caciques divididos y peleados por ver quién sale y quién no en un spot publicitario mientra en el Gobierno "Hacemos". Unión Pro (Macri, De Narváez y Sola) y El Peronismo Federal (Schiaretti, Reutemann, entre otros) quieren que se diga lo siguiente:El Kirchnerismo está en retirada, ya no puede garantizarle al peronismo una victoria contundente, ha perdido el consenso, sólo se refugia en el conurbano y el peronismo es más que eso, han perdido 10 puntos porcentuales desde la elección presidencial de 2007, hemos construido una alternativa, ahora Kirchner puede sentarse a la mesa pero "no repartirá las cartas."
El Acuerdo Cívico y Social bregará para que la lectura sea: El Peronismo, en sus dos vertientes, kirchnerista y anti-kirchnerista, está agotado, son lo mismo, nos inducen a todos los argentinos a resolver sus internas en elecciones generales y demás. Se ampararán en las eventuales victorias de Juez y Mestre en Córdoba (ambos, se espera, obtendrán los primeros puestos), del Cobismo en Mendoza, en la "buena elección" de Prat Gay en Capital, de Margarita en Provincia de Buenos Aires, de Giustiniani en Santa Fe, etc.
El rol que jugarán los medios será de vital importancia. ¿Cómo editarán La Nación, Grupo Clarín (incluye "Gran Cuñado"), Página 12, Perfil?
Pero, salvo que pensemos que la sociedad es una masa sin capacidad crítica, también debemos pensar Cómo leeremos los resultados nosotros. Ni Kirchner, ni Clarín, ni las marchas de Moyano, ni los escraches de la Sociedad Rural, ni las vociferaciones de la oposición, deberían quitarnos la capacidad de ver, discernir, rechazar o aceptar.