miércoles, 23 de septiembre de 2009

La insoportable levedad del ser (político)



El recurso al título del conocido libro de Milan Kundera para encabezar este artículo no es casual. De lo efímero y líquido surge lo inestable y voluble; de lo evanescente y evaporado nace la destrucción de la solidez de cualquier pensamiento, pero también la construcción de nuevas formas de pensar algo, y de retornar eternamente hacia lo mismo.

No obstante ello, cuando lo que está en juego son rasgos identitarios vinculados directa o indirectamente con el ser, con lo que define quién soy, qué soy y dónde estoy, aquella evanescencia se puede tornar insoportable.

En la política, ese caos de lo efímero ha colonizado la tierra de las doctrinas o de las ideologías, dejándonos con desparpajo en medio de una lucha interminable de personalismos. Kirchnerismo, Cobismo, Menemismo, Macrismo, y demás ismos son sólo la punta del témpano de la vacuidad axiológica en la que ha caído la política contemporánea.

No busco caer en un pesimismo exagerado ni en frases hechas del tipo:"Antes no pasaba." Si intento, sin embargo, apuntar hacia la necesidad de desenmascararnos y aceptar que, cuando no discutimos sobre contenidos nos quedamos en la superficie, en lo que se ve, en el ropaje, es decir en lo que no constituye el ser de las cosas. El Ser se ha vuelto leve y se ha confundido con su envase. Eso es lo insoportable.

Es cierto que los políticos han sucumbido ante esa ofensiva falta de contenido valorativo, pero también vale preguntarse si ellos, que se mueven de acuerdo al humor social, no responden en su actitud a la de la sociedad que los elige en cada oportunidad electoral.

Alejandro Groppo, un politólogo especialista en análisis de discurso trató en una de sus últimas conferencias el siguiente punto: Se preguntaba si la existencia de los caudillos provinciales o departamentales, esos barones políticos que lideran sus constituencies (distritos donde y por cuáles se candidatean) no está relacionada con una lógica del votante que les da cheques en blanco a cambio de recursos para la Comuna o Municipio del pueblo. El que más conviene es el que tiene más capacidad de obtener obras, ATNs, ATPs, etc, para mi terruño.

Vale reflexionar qué diferencia hay entre ese cambio de voto por recursos que se da entre los gobiernos municipales respecto al Gobierno Provincial, los Gobiernos Provinciales respecto al Nacional, o los diputados y senadores respecto a los jefes de bancada.

La levedad del ser nos afecta a todos y sus consecuencias también son insorpotables para todos.

En esta loa a la generalización, no puedo menos que aclarar lo típico: No estoy generalizando, hay excepciones. Lo cierto es que en un sistema democrático las conductas mayoritarias terminan pesando y produciendo sus consecuencias que abarcan a todos.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Ahora al Senado; El Deja Vù que Cobos quiere vivir



La discusión sobre la ley de servicios audiovisuales se ha transformado con el correr de los días en un nuevo debate sobre la relación entre La Presidente y el Vice-Presidente.

Ya pasó la semana de la discusión, aprobación, polémica y demás en Diputados; ahora se avecina la semana del Senado, lugar en el cual el Vice-Presidente fue catapultado al "estrellato" aquella madrugada de julio de 2008.

Desde aquel día, Julio Cobos ha hecho todo lo posible para repetir esa imagen, ese hecho y el simbolismo que se erigió a partir de su voto no positivo. Desde aquel día también el Gobierno Nacional ha cometido errores que ayudaron a que aquella madrugada tenga, si no sus reediciones, al menos sus parecidos en otros momentos decisivos.

Esta semana se producirá un hecho político relevante en el país, de alcance nacional, con amplia difusión mediática y el Vice Presidente buscará, nuevamente, repetir su rol opositor y de supuesto paladín de la paz social. Sin embargo, las condiciones son bastante diferentes.

En primer lugar, como ha dicho el verborrágico Jorge Asís, a Clarín le falta un De Ángeli. Mal que les pese a varios, el ruralista tiñó a la protesta agropecuaria de un tono federalista, de pequeño-productor y simpático para gran parte de la clase media argentina. La corporación mediática sólo nos muestra a Vila, Manzano, Magnetto con sus portentosos Armani.

En segundo lugar, no está tan claro que la opinión pública esté en contra del proyecto de Ley de Servicios Audiovisuales. Tampoco está tan claro que esté a favor. Lo que hay es más una discusión en base a clichés o etiquetas que sobre el articulado y contenido concreto del Proyecto; más sobre lo que implica el kirchnerismo o la oposición o el Grupo Clarín en otros aspectos para la vida pública que sobre su participación específica en este debate. No es raro observar en diferentes discusiones sobre el tema cómo el intercambio de palabras rápidamente se desvía hacia Caso Skanska, Veto a los Glaciares, Conflicto Agropecuario, "Autoristarismo kirchnerista", corrupción de las grandes empresas privadas, monopolios noventistas, etc.

En tercer término, la misma oposición no está enteramente definida por una postura como lo fue en aquellos días del "NO A LA 125". Leemos a diario las diferencias en posiciones entre Carrió y Stolbizer, Binner y Morales, Solá y De Narváez.

Cuarto punto: El oficialismo demuestra una mayor flexibilidad para introducir cambios en su proyecto respecto a la resolución ministerial Nº 125, que luego fue tratada en el Congreso. Tal fue el caso de quitar del proyecto el polémico punto sobre la entrada de las telefónicas al negocio audiovisual.

Finalmente, si bien el empate en el Senado es una posibilidad remota, el Vice Presidente Cobos tendrá algunas dificultades para desempatar o incidir en el tratamiento del Proyecto proponiendo, por ejemplo, ampliar las comisiones en las que se debatirá. Uno de esos obstáculos es de tono picarezco, doméstico y hasta típico de elecciones en el club o en el centro vecinal del barrio: La Presidenta sacará al Vice del lugar clave colocándolo como Presidente de la Nación mientras ella esté de viaje, encrucijándolo en un brete de funciones incompatibles. El otro impedimento se caracteriza por estar la función de Cobos (Vice-Opositor) más expuesta al debate que hace unos meses. Hoy ya no es sólo el kirchnerismo duro el que cuestiona ese doble rol, sino que también lo hace Alberto Fernández, Solá y seguirá la lista a medida que se acerque 2011 y el mendocino continúe siendo un presidenciable al que hay que deshojar poco a poco como hacen con las margaritas los enamorados.

sábado, 12 de septiembre de 2009

Héroe o Villano, Cobos detrás de las etiquetas



Se han suscitado en los últimos días nuevos hechos políticos que involucran al Vicepresidente de la Nación y que alimentan la discusión acerca del rol que debería tener un dirigente en su cargo.

Las ya numerosas posturas favorables a sectores políticos opositores al Gobierno Nacional por parte de Julio Cobos se completan con una de sus últimas aparaciones públicas en medio del debate ampliado, no ya sobre el proyecto de ley de servicios audiovisuales, sino acerca de la relación entre Gobierno y Medios de Comunicación.

En tiempos electorales, en un reportaje Cobos hablo acerca de un hipotético caso de desacuerdo entre la Presidente Cristina Kirchner y el Vice.
La pregunta concreta fue:
"¿Se anima a asegurar que su relación con Cristina Kirchner no tendrá ningún enfrentamiento en los cuatro años de mandato si ganan?"
La respuesta fue:

"Uno se puede animar a asegurar eso. Lo que sí uno va a tratar es de generar un marco adecuado y de acompañamiento prudente y pongo el ejemplo de Mendoza. En la historia de Mendoza no creo que haya habido tan buena relación como la que hemos tenido con el vicegobernador actual, que es de una línea interna distinta a la nuestra. Obviamente hemos tenido posiciones encontradas pero ha sido muy de respetar la decisión final del gobernador, y así debe ser."

Hay una gran cantidad de literatura jurídica que afirma que el vice debe desempatar, en caso de votación en el Senado, a favor del ejecutivo. Pero otra buena cantidad dice lo contrario. La cuestión es que el asunto queda en una nebulosa de discusiones jurídicas que algún día serán revisadas.

Lo que si se puede discutir ahora es si es necesario que el Vice-Presidente tenga que ubicarse en contra en cada uno de los temas clave que impulsa el Gobierno (del cual es parte) o si, como lo dijo el entonces Gobernador mendocino, se debe respetar la decisión final del Gobernador(o Presidente).

Está claro que desde la visión del Gobierno Cobos es un villano; y que es un héroe desde la mirada de diferentes corporaciones (entidades rurales, parte de los medios de comunicación, etc) y, según varias encuestas, de más del 50% de la población.

¿Será héroe o villano? Quizás sea importante no caer en estas dicotomías y pensar un poquito más allá, con un análisis crítico sobre un político relevante en la actualidad nacional, con sus contradicciones e intereses.

jueves, 10 de septiembre de 2009

Disfraces de objetividad se buscan


Diversos programas de TV y radio han estado hablando hace 10 días aproximadamente sobre el Proyecto de Ley de Medios Audiovisuales.

Se ha dicho de todo un poco, se ha titulado este proyecto como control de medios, como ley "K" de medios, como Ley por la democracia, como el logro tan ansiado del pluralismo y el fin de los monopolios, etc.

En fin, cada uno, según su interés y su postura ideológica ha dado su opinión.
Lo que me llama la atención, o no tanto, es como casi todos tratan de disfrazar de objetividad cuestiones subjetivas. Ej: Cuando el zócalo de TN presenta la noticia como "Ley de Medios K" o cuando el periodista Blanck dice:- Hoy vamos a hablar sobre la ley contra los medios, es claro que hay una forma de presentar la noticia que ya de antemano demuestra el trasfondo. Cuando el diputado Morgado le señala al periodista Carnota sobre la leyenda del zócalo, este le contesta que el programa tiene derecho a escribir lo que quiera, ante lo cual Morgado le responde que es bueno entonces que se blanquee eso, es decir, la postura desde la que habla Clarín. El problema con los medios es que no siempre blanquean eso y presentan la noticia como la objetividad, como la verdad, como lo que es.

Hoy los medios están discutiendo sobre sí mismos luego de años y años en los que ellos se han puesto en la posición de jueces de la Iglesia, de los Sindicatos, de los políticos, de la Justicia, de los militares, de las empresas.

Me parece bien que por una vez sean ellos los que estén en el banquillo, no de los acusados, pero si de los investigados, de los escudriñados, de los interpelados.

No se si es el momento más adecuado, no se si quienes lo están haciendo (principalmente asociaciones civiles, políticos filokirchneristas, radios comunitarias, Radio María, Victor Hugo Morales, Barrios de Pie, la Comisión Episcopal de COmunicación de la Iglesia Católica, etc.) son los mejores; tal vez no; tal vez hubiese sido mucho mejor que los escudriñadores sean otras personas e instituciones. Lo que si se es que se está haciendo y que ha llegado la hora en la que los medios no encuentran disfraces de objetividad y la sociedad puede discutir sobre sus subjetividades y sus intereses.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

TOMAR LA INICIATIVA



Viendo un programa de TV en el cual tres consultores políticos fueron invitados a hablar sobre la imagen del gobierno nacional surgió en varias ocasiones mi duda sobre qué significado tiene algo que ellos, incluido el periodista, llamaban RETOMAR LA INICIATIVA.

Concretamente se referían a que, luego de las elecciones del 28 de junio, el Gobierno Nacional, lejos de haber desgastado instrumentos políticos para marcar la agenda, continúa siendo el actor principal, el que maneja los tiempos y en torno al cual el resto se mueve.

Tanto en la cuestión de su participación en la rescisión del contrato entre la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) con la Empresa TyC Sports, como en todo lo referido a la ley de servicios audiovisuales, El Gobierno Nacional continúa desplegando una de sus características ya habituales desde 2003; ¿DE QUÉ SE TRATA? Podemos colocarle varios nombres: Tomar la iniciativa, marcar la cancha, pegar primero,fortalecer una autoridad, etc. Más allá de los nombres, de lo que se trata es de que existe un gobierno, o pareja presidencial como algunos despectivamente lo llaman, que está, que existe, que tiene presencia. Para muchos esa presencia es nefasta, para otros (un 30 % de los argentinos que votó a los candidatos oficiales en la última elección) decorosa y encomiable.

Ahora bien, mi atención va al 70% que, supuestamente, tanto odia al oficialismo. La gran desventaja de esta porción del electorado es que sus intereses no pueden ser defendidos porque no se ha materializado una estructura política ni un liderazgo que sintetice esas opciones.

Mientras en el radicalismo prosiga la discusión sobre Cobos si o Cobos no, mientras en la Coalición Cívica Carrió continúe con sus arranques individualistas y confronte con Margarita Stolbizer, mientras en Unión Pro y en el PJ no kirchnerista no se construya algo más sólido y se disipen las nebulosas sobre el destino de los pre-candidatos presidenciables; en fin, mientras la oposición siga siendo un espacio tan desarticulado, estaremos lejos de ver un debilitamiento del kirchnerismo.

Es poco probable que Néstor Kirchner o su esposa sean presidentes en el periodo 2011-2011; pero de consolidarse este panorama, el matrimonio Kirchner debe pensar que nada es imposible.

lunes, 15 de junio de 2009

Bailando por un indeciso. Estrategias de campaña a 15 días de las elecciones.



Ya se acerca el día de las elecciones. Los indecisos parecen ser, como en muchas otras ocasiones, el tesoro más buscado por los estrategas de campaña.
Repasemos qué sucede en los Partidos de Córdoba respecto a este sector del electorado que se hace rogar, que te lanza un terminante NsNc en las encuestas, que dice que aún no está suficientemente informado, que no sabe qué va a hacer ni siquiera si las elecciones fuesen mañana u hoy, o que te afirma con sorna: "Ayer estaba indeciso, hoy no se."

Según distintas encuestas, el porcentaje de indecisos en Córdoba varía entre 20% y 27%

¿Qué es lo que tienen pensado los bunker de campaña para esta gente en estos últimos 15 días?

Frente Cívico
Por convicción o imposibilidad, el juecismo ha tenido un pobrísimo desempeño publicitario. Si nos guiamos por las palabras de su líder y candidato a Senador, todo indica que la campaña seguirá siendo más o menos parecida a como se ha desarrollado hasta el momento; esto es, algunos golpes de efecto mediáticos, visitas a programas radiales o de TV, entrevistas en diarios, debate televisado, etc. El regreso de las recorridas de Juez al reducto capitalino no hacen más que transparentar el temor a lo perjudicial que puede ser descuidar el principal bastión, sobre todo cuando una fuerza como el radicalismo está, aparentemente, en franca recuperación de su otrora buena relación con parte de los cordobeses capitalinos.
No es casual que Daniel Giacomino, en estos últimos días, haya salido a confrontar duramente contra el Sindicato de los Municipales, cercanos a Juez y lejanos a la simpatía popular del ciudadano de la Capital. La disputa se ha trasladado a la Capital y los temas instalados no son los que más le convienen al candidato del Frente Cívico. Si detrás de Giacomino están relamiéndose Ramón Mestre, Eduardo Accastello o Eduardo Mondino, no se puede saber. Más bien se vislumbra una lucha entre dos facciones del Frente Cívico por el control de la tercera pata electoral, además del Radicalismo y del Justicialismo.

Unión Cívica Radical
Ramón Mestre espera con ansias el debate que televisará Canal 12 el domingo 21, en el cual espera tener una performance similar a la que tuvo en el debate previo a las elecciones para Intendente de Córdoba en el 2007; en el cual se lo vió con un desarrollo algo superior en la postura ante las cámaras, en la oratoria, en la discusión. Esa vez los contendientes no eran los de ahora. Sin embargo, desde la dirigencia radical se esperanzan con que quede demostrado que por condición generacional(Ramón Mestre es el más joven de los cuatro y será algo evidente frente a las cámaras) y por postura frente al kirchnerismo (Ramón Mestre puede manifestar que nunca estuvo cerca del kirchnerismo) el candidato radical será claramente "el distinto"; un valor agregado que tanto se aprecia cuando los indecisos son el botín a conseguir.
En cuanto al tema de los empleados municipales, Mestre ha mantenido un perfil bajo. Tal vez no piensa por el momento introducirse en la interna Juez-Giacomino, y prefiere disfrutar el desgaste de ambos y del espacio político que lanzó al radicalismo al tristísimo tercer lugar.

Unión por Córdoba

Sin De La Sota ni sus circunstancias, el Gobernador lucha a diario contra la realidad que le muestran los números. Ser tercero es lo peor que puede pasarle al peronismo cordobés, dice un viejo militante que, conociendo el gen peronista, asevera sin ponerse colorado que muchos compañeros comenzarán a buscar un nuevo jefe.¿De La Sota? No, un nuevo jefe, ya que no descartan endilgar el magro resultado al mismo ex Gobernador y no sólo a Juan Schiaretti. Como suele suceder en momentos de transición, la confusión es intensa. Ni Accastello ni Riutort están demostrando tener influjo suficiente sobre el votante peronista como para disputar el liderazgo del espacio justicialista a De La Sota o Schiaretti. El "gallego", habilidoso para despegarse de derrotas, será quizás el que retome el bastón de mando e intente hacer de Unión Por Córdoba su trampolín hacia la Presidencia en 2011; una quimera si Mondino no alcanza el 30% y es superado por Mestre y Juez.

Frente Para la Victoria

¿Continuarán sin mencionar a Kirchner? Parece que ese ha sido el slogan de campaña, definida más por ausencias que por presencias. No ha jugado un rol público ni Kirchner ni Olga Riutort, ni la intención de voto de este última en la pasada elección para intendente de 2007 en Córdoba Capital. Como Heller en Capital, Accastello se conforma con no salir inmolado, con alcanzar un 10% provincial para ofrendar en la Rosada el 29 de junio y con la conciencia de que algo ha lastimado a Unión por Córdoba. Los indecisos peronistas son la musa inspiradora para el villamariense.

En fin, los indecisos los siguen mirando desde lejos, bailando por su voto, llamandoles por teléfono a sus casas rogándoles que en cinco minutos les digan a quién van a votar. Ellos, impávidamente dicen: Ayer estaba indeciso, hoy, no se. Es ese porcentaje, más el margen de error lo que aún le ponen pimienta a esta campaña tan famélica de debate y política.